Kickstarter es un vicio sano

Pues con la tontería, desde que supe de Kickstarter (como muchos, gracias a la Double Fine Adventure), se me han “caído cosas” en el carrito de la compra. Vamos, que cuando veo algo curioso, no puedo evitar poner dinerete.

Los que han caído

De momento ya estoy disfrutando de un par de los juegos y de los accesorios que he pedido. La verdad, eso de financiar las ideas que te interesan, mola. Llevo tiempo haciéndolo, y cada dos por tres, me doy una vuelta por las secciones de cachivaches a ver si veo algo curioso.

Ah, y menos mal que no pillé la Ouya con las malas reviews que está metiendo la gente que la pidió. Lo malo es que cierta persona sí la pidió.